Sep 03 2009
Viviendo la Vida, Aprendiendo a Valorar el Trabajo de los que son Anónimos
En las últimas semanas he aprendido a valorar más diferentes aspectos de la vida, independencia y apreciar el trabajo duro de mis semejantes que en muchas ocasiones pasan ignorados por el tipo de trabajo que realizan. No me puedo poner a pensar en las diferencias sociales y en que uno puede llegar a puestos altos por el apellido y conociendo todo porque si uno va a llegar a ser Gerente uno tiene que haber primero barrido el piso para conocer las necesidades de la gente e ir conocido las necesidades de la compañía de manera gradual. Es imposible ser un hombre de gente teniendo una mentalidad cerrada pensando que cuando salgamos de la universidad nos ofrecerán los más altos puestos porque tenemos un apellido o estudiamos en una universidad de prestigio como Los Andes; hay que pensar de manera simple y sincera, porque hay que vivir primero para poder triunfar en el proceso, ya que sin haber vivido careceremos de la experiencia necesaria para poder triunfar.
A mis 25 años de existencia he aprendido algo importante o mejor dicho he reafirmado algo en que siempre he creído “hay que dejar el egocentrismo y no desprestigiar a nadie por su trabajo y por donde vive” de pronto en parte ese es un problema de nuestra mentalidad porque no apreciamos a nuestros semejantes y los estratos son solo una excusa mas para justificar positivamente las diferencias económicas y no ver que todos somos iguales.
Hay que aprender a valorar lo que tenemos; no por placeres vánales como el dinero, status social o nombre de familia hay que aprender a estimar lo que le podemos dar al mundo y las verdaderas cualidades que tenemos porque así estaremos más contentos con nosotros mismos y las buenas acciones que demos tarde o temprano se devuelven, solo se requiere un poco esfuerzo y ser educado para lograr el cambio.